jueves, 21 de abril de 2011

Las Vegas: Lo que pasa en las vegas ....

Me gustan los bares temáticos, así que cuando en mi búsqueda de un lugar para degustar unas cervezas me encontré con las vegas (en el km 12 carretera sur) me emocioné muchísimo.

Justo a la entrada dos estatuas tamaño natural y caricaturescas de los hermanos caradura, al fondo, en lo que parece ser un escenario, el rey Elvis con su guitarra, al centro unas mesas pequeñas y sobrias (con una acertada combinación de los colores, rojo, blanco y negro), unos espejos que simulaban la parte trasera de un Cadillac de los 50 y un avión colgando del techo, me hicieron pensar que más no es necesariamente mejor. La decoración estaba muy cargada, con muchos elemento que no coincidían entre si, como los espejos circulares y en colores pastel que rodeaban el salón, la estatua miniatura del gordo y el flaco a un lado del escenario o el pirata del Caribe, solitario y sin saber qué hacer, custodiando la cocina. Y si a esto le sumamos las luces laser de discoteca, sutiles pero molestas, las cervezas calientes y el discurso de bienvenida mal ensayado de nuestro mesero, tenemos los elementos perfectos para no regresar.

El dueño o gerente, con zapatos blancos y sucios, y con un corte de los cincuenta, muy amable, se empeñó en hacernos sentir bien, permitiéndonos escoger la música y agradeciendo nuestra presencia constantemente. Igual, por recomendaciones suyas, ordenamos una Parrillada Mixta, una combinación de Filet mignon, pollo y carne de cerdo que se ajustaba perfectamente a lo que buscábamos para cenar. Lamentablemente, el filet mignon estaba pellejoso, el pollo estaba salado y el cerdo brilló por su ausencia, además de eso, la carne era a la plancha y no a la parrilla. Lo único rescatable de ese desastre fue la salsa jalapeña que lo acompañó, misma que no era parte del platillo y que fue enviada como cortesía por el gerente.

Mi visita a Las Vegas no fue agradable, ni el local, ni la comida ni el servicio llenaron mis expectativas como consumidor.

Quizás por esa razón éramos los únicos clientes en este local, y en el de al lado, un restaurante mexicano, la gente abarrotaba las mesas, reía y la pasaba bien.

Balance Financiero, parrillada mixta, 4 cervezas C$ 320.00

viernes, 15 de abril de 2011

La Taska de Kiko: Olé !!!

La Taska de Kiko, de monte de los olivos ½ C arriba, es uno de mis lugares favoritos para comer en Managua. El ambiente es relajado, la decoración es sencilla, la comida es buena, y el servicio aprueba.


Motivado por el calor pedí una refrescante sangría, para acompañarla, unas Gambas a la plancha y un Pulpo a la Gallega. Ambos platillos de fácil preparación que, con no más de 3 ó 4 ingredientes, logran despertar los sentidos y alegrar el resto del día.


Mis favoritas de siempre han sido las Gambas a la plancha, pero el día de hoy estas reprobaron. Para cocinar gambas (camarones) a la plancha, hay que evitar exponerlas al fuego demasiado tiempo, error de principiante que fue cometido en la cocina de Kiko, las gambas estaban doradas y resecas, lo que hacía difícil pelarlas, y que además consumió todos los jugos que dan esa sensación a mar que obtienes al probar una buena gamba a la plancha.


Sin embargo, el pulpo a la gallega aprobó con creces, sencillamente presentados, y deliciosamente preparados, los trozos de pulpo tenían su peculiar consistencia, qué, combinados con el vigorizante sabor de la paprika y unos sorpresivos destellos de sal gorda, que de pronto agregaban explosiones de sabor a los bocados, todos estos perfectamente unificados por el aceite de oliva, enmendaron rápidamente el error cometido con las gambas.


Siempre he pensado que la buena comida no es la que lleva rebuscados ingredientes, ni complicados modelos de preparación. Unos simples camarones sin pelar, con sal gorda, y aceite de oliva, pueden transportarte de pronto a tu costa favorita, lo que es indispensable para cocinar, es hacerlo con el corazón, por que como dice Bernard Shaw “No hay amor mas sincero, que el amor a la comida”.




Balance financiero: Dos sangrías, Gambas a la plancha y Pulpo a la gallega, para dos personas C$ 605.00

sábado, 9 de abril de 2011

Chik Chak: La fiesta que buscaba.

Escribir sobre un lugar bueno, siempre es un placer, y, si además de bueno, es bonito, la tarea se hace mucho más fácil. Decidido a comer pasta, me enrumbé al km 8.5 de carretera sur. En el triangulo que divide a los que suben de los que bajan, está ubicado Chik Chak.

La decoración es diferente, pero muy agradable, la combinación de colores anticipa la fiesta en el paladar que está por empezar.

Limonada para acompañar y un Supplì al teléfono como entrada, marcaron los primero compases para lo que estaba por venir. El Supplì está hecho de arroz, queso mozarela y una ligera cubierta de pan en polvo, todo esto dorado en aceite, visualmente parecido a una croqueta española. A pesar de ser un clásico de la comida italiana, y de estar conceptualmente bien preparado, no fue de mi entera satisfacción, quizás porque el caldo en que se hizo el arroz no parecía natural, si no algo más similar a un cubito maggi.

Le siguieron a la entrada un Funghi Blanco y un Sensi Arrabiata. La pasta en ambos platillos estaba con el punto de cocción exacto, para ser acreedoras de un dente perfecto. El Funghi Blanco tenía un balance de sabores exquisitos, el funghi (hongos) como tal, era el sabor predominante, adornado con un toque de pimienta negra recién triturada, y el sabor a cebolla gratinada que estaba presente en todo momento en el paladar, pero se dejaba sentir con más intensidad al final de cada bocado, como para recordarte que estuvo allí.

El Sensi Arrabiata es una salsa muy tradicional y audaz, preparada con tomates naturales, un ligero toque de chile seco y el característico ajo de la cocina italiana, tenía el equilibrio perfecto de la acides de los tomates con el picor sutil del chile, para terminar con ese balanceado sabor a ajo que unía todo perfectamente bien.

Del servicio, pues bien, no fue malo pero tampoco memorable.

Balance financiero, limonada, michelada, entrada y 2 platos fuertes C$ 450.00, las porciones son un tanto pequeñas, pero la calidad elimina por completo este detalle.

Para concluir, en Chik Chak, encontré esa agradable fiesta en el paladar que tanto había buscado.

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